miércoles, 8 de mayo de 2013

La interrupción del minuto

Desde hace muchos años mi cabeza es una nube de pensamientos, ideas e intenciones como consecuencia de la inmensa cantidad de temas que despiertan mi interés, más claro está, las obligaciones contractuales que todos tenemos con nuestros trabajos y/o familias.
 
Esta situación, hace que mi tiempo libre de obligaciones, deje de ser tiempo libre. Conclusión:

"Todo mi tiempo está ocupado"

Para disponer de tiempo libre, es decir, ese tiempo que dedicamos a NO HACER NADA, es preciso organizarse, de lo contrario, no conseguirás ninguno de tus objetivos, o al menos te resultará más costoso hacerlo.

La única manera de conseguir alcanzar con éxito todas aquellas tareas que me propongo, ha sido, es y probablemente será la organización. Sí, ya lo sé, esto que acabo de decir es obvio, pero cuidado, organizarse cuando pretendemos hacer infinidad de cosas, no es labor sencilla y, es preciso recurrir a algún método eficaz para alcanzar nuestros objetivos de forma satisfactoria y sobre todo placentera.
 
Hoy por hoy, puedo decir que utilizo un método eficaz, quizás algún día escriba algo sobre esto (lo anotaré para no olvidarlo y así aligerar "my head"). Como podéis ver de mi frase anterior, a cada paso, estamos generando nuevas tareas, ideas o intenciones, en este caso, he generado una nueva intención: publicar algo sobre mi sistema de gestión del tiempo.

Recurrir a las listas de tareas, gestión de prioridades, planificación de proyectos, división de tareas en sub-tareas, el uso correcto de la agenda, notas temporales tipo pos-it con el fin de aligerar nuestro "coco" y un largo etcétera más de técnicas, es algo que se convierte en el pan de cada día, pero hay algo importante que debemos tener siempre muy presente: las interrupciones

Debemos tener claro y asumido cuan hábito inspiratorio o espiratorio, que la tarea más importante siempre será la que estemos realizando en cada momento y que esta no debe interrumpirse bajo ningún concepto, salvo en casos extremos y por cuestiones de prioridad (asumiendo los riesgos o consecuencias)

Dicho esto, viene el tema de este post. La famosa y peligrosa frase:
 
¿Tienes un minuto?
 
¡Cuidado cuando oigáis esta frase! Si estas en medio de una tarea, la respuesta debería ser "NO", salvo determinados casos que tendremos que saber valorar.
 
Mi experiencia me dice, que cuando se nos interrumpe con la pregunta ¿Tienes un minuto? al final, casi siempre, termina siendo más de un minuto y, en multitud de ocasiones, esa interrupción genera nuevas tareas, ocupaciones o lo que es peor preocupaciones que no harán más que entorpecer, retrasar y alterar el flujo de ejecución de nuestra actual tarea.

Por lo tanto, a partir de ahora cuando alguien os pregunte ¿Tienes un minuto? Piénsatelo dos veces antes de responder rápidamente con un "SI". Quizás sea más correcto responder con frases del tipo:

  • ¿Te importa si te atiendo más tarde?
  • ¿Es urgente?
  • Llámame dentro de una hora

 En definitiva, intentar posponer la interrupción para otro momento en el que si preveas disponer de "1 minuto"
 
¡Ojo! ¿Tienes un minuto? es similar a:
 
  • Suena el timbre pero yo no espero a nadie
  • Suena el teléfono pero yo no espero llamada urgente de nadie
  • etc.
¡Cuidado con todas estas situaciones de índole interruptor!

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